"Es la edad", "eso ya no tiene solución", "hay que aguantarlo". Son frases que muchas mujeres han escuchado, incluso de otros profesionales sanitarios, al consultar por síntomas de la perimenopausia o la menopausia. En Clínica Cicles partimos de una premisa distinta: la menopausia es una etapa natural, pero sus síntomas más molestos sí tienen abordaje, y no hace falta vivirlos con resignación.
Los síntomas más frecuentes por los que las pacientes acuden a consulta incluyen sofocos y sudoración nocturna, alteraciones del sueño, cambios de humor o irritabilidad, sequedad vaginal y molestias en las relaciones sexuales, y disminución de la libido. También es habitual la aparición de pérdidas de orina o sensación de peso pélvico, relacionadas con la pérdida de estrógenos y su efecto sobre el suelo pélvico.
El abordaje siempre se individualiza según la historia clínica de cada mujer, sus antecedentes y sus preferencias. Entre las opciones que se valoran en consulta:
- Terapia hormonal sustitutiva (THS), cuando no existen contraindicaciones, ajustada a cada caso.
- Tratamientos locales para la sequedad vaginal y la atrofia genitourinaria, muy eficaces y con mínima absorción sistémica.
- Fisioterapia de suelo pélvico, especialmente útil para las pérdidas de orina y las molestias en las relaciones.
- Pautas de estilo de vida, alimentación y ejercicio que influyen directamente en la intensidad de los síntomas y en la salud ósea y cardiovascular a largo plazo.
Un aspecto que solemos remarcar en consulta: la sequedad vaginal y las molestias con las relaciones sexuales son de los síntomas más infradiagnosticados, porque muchas mujeres no lo mencionan por vergüenza. Es un motivo de consulta tan legítimo como cualquier otro, y suele mejorar de forma notable con el tratamiento adecuado.
No existe una edad "correcta" para empezar a hablar de menopausia con tu ginecóloga: si notas cambios en tu ciclo o síntomas nuevos a partir de los 40-45 años, es un buen momento para pedir cita y planificar esta etapa con información.
